Ir al contenido principal

HABLEMOS DE POLÍTICA SOCIAL


La política social tiene dos acepciones: la primera, desde el ámbito académico, que nos sugiere que esta es una disciplina de la ciencia política. La segunda, desde la perspectiva práctica, la cual sugiere que se trata de una intervención política.

Conjugando ambos conceptos, es factible colegir que la política social está dedicada a estudiar- desde una perspectiva teórica- e intervenir públicamente, a nivel estatal- desde una perspectiva práctica- en los efectos materiales e inmateriales del desarrollo inequitativo de las sociedades actuales, las cuales son industrializadas y urbanizadas.

Luego, para ahondar en el objetivo concreto de esta columna, debemos precisar que, la política social como ciencia normativa y como actividad política- siendo aquella su doble dimensión- presenta una misión fundamental, consistente en atender los tres principales fines de la acción social contemporánea. Estos tres fines son: la justicia material, el bienestar social- formal y el orden social- normativo.

Estos fines legítimos se concretan como principios positivizados de la norma de normas, es decir, en la constitucionalización y en la protección de los derechos sociales consagrados en la Constitución Política. Aquellos derechos sociales, gozan de basta protección legal, empero, la mayoría de ellos carecen de eficacia, o, en otros términos, adolecen una regulación utópica excesivamente incontrolable que reclama un constante desarrollo por parte de las autoridades administrativas. 

Es acá donde identificamos el problema global de la política social: infinidad de gobernantes han creído inequívocamente que el desarrollo y la garantía de los derechos sociales se satisface mediante la consagración de disposiciones normativas, descuidando el aspecto más importante para ello: la actuación razonable y ponderada destinada a generar las condiciones que faciliten el desarrollo de la empresa privada, la inversión extranjera y la apertura de pequeños, medianos y grandes emprendimientos nacionales e internacionales.

De nada vale contar con normativa legal, principios constitucionales o jurisprudencia para enmarcar tendiente a “garantizar” la expansión de la política social, si los gobernantes de turno no despliegan con eficiencia, eficacia y efectividad las acciones oportunas y pertinentes para alcanzar dicho cometido. En materia de política social resulta ineficaz la normatividad que regula la misma, principalmente cuando las decisiones de quienes ostentan el poder no van en consonancia con las realidades del territorio.

Ciertamente, lo que nos debe quedar claro es que expandir la política social implica vincular esta con el desarrollo de la empresa privada, la inversión extranjera y el incentivo de emprendimientos de todo tipo y en todos los niveles, tanto más, cuando son potenciales generadores de empleo formal.

El crecimiento económico va ligado- directamente- a la generación de empleo formal; y quienes mejor pueden generar este tipo de empleo son aquellos ciudadanos capaces de crear empresas vigorosas.

La fórmula es sencilla: Empresas vigorosas más generación de empleo formal es igual a crecimiento económico exponencial, tendiente a satisfacer los derechos sociales esenciales para los seres humanos. Aquel que cuenta con empleo de calidad podrá acceder con mayor certeza a derechos como salud, educación y vivienda de calidad. Esto es lo que denominamos expansión de la política social.

Es cierto que los subsidios solidarios para atender a los más vulnerables son indispensables a fin de garantizar amparo y protección general. Aunque, no es menos cierto que la generación efectiva de crecimiento económico se presenta en la medida en que sea factible consolidar un escenario propicio para el desarrollo de la empresa privada y la inversión extranjera. Aquella tendría que ser la tarea de cualquier gobierno contemporáneo dado que el tema no es de normas, decretos, principios o jurisprudencia, sino de promoción de acciones para consolidar a corto y mediano plazo expansión en la política social.

La inversión social también juega un papel trascendental, pero sabemos que aquella se queda corta si no es entrelazada con el apoyo a las iniciativas privadas que contribuyen al crecimiento económico de la nación. El tema no radica exclusivamente en que el Gobierno invierta en garantía de derechos sociales, sino también en que luego de generar las condiciones propicias para crecer, los particulares (nacionales y extranjeros) puedan aportar al desarrollo y al bienestar del Estado mediante sus iniciativas privadas.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA INFAMIA COMO MÉTODO DE SUPRESIÓN

En la antigua Roma, la infamia consistía en la degradación del honor civil, ocasionando la pérdida de la reputación ante la sociedad. Al ciudadano romano que la padecía, le tocaba soportar un potencial descrédito una vez efectuado el Censo por parte del magistrado competente. Así, de esta manera, era tachado aquel ciudadano de infamis , pues su estatus radicaba, principalmente, en el timbre de orgullo que este ostentaba ante la sociedad. Dicho orgullo que surgía por consecuencia del prestigio y reconocimiento, se veía gravemente afectado cuando el ciudadano romano era tachado de infame. La situación no es novedosa. En efecto, la infamia desde la antigua Roma ha evolucionado de forma negativa, dado que, es constantemente utilizada por cuestiones políticas como método de supresión del adversario, pues en Colombia la misma es empleada no únicamente para degradar la honra y el buen nombre de las personas, sino también para truncar las aspiraciones, obras y legados de aquellos que s...

EL PARO NACIONAL FUE LA AGENDA DE LOS INÚTILES

El paro en Colombia solo ha arrojado pérdidas. Pérdidas económicas, pérdidas de vidas, pérdidas de empleo, pérdidas en lo institucional, y pérdidas en el tiempo por la inmovilidad. Quienes marcharon el 21 de noviembre tenían derecho a hacerlo, sí, hasta allí fue respetable. Empero, lo que no podían hacer era paralizar un país entero, afectar la economía y el derecho de las mayorías, y bloquear las ciudades con actos de vandalismo salvaje. La realidad es innegable: los efectos económicos del paro fueron perversos. Según estudio realizado por el Diario la República en los días de marchas, la actividad comercial se redujo en un 40% a nivel nacional y solo en Bogotá, Fenalco calculó pérdidas diarias de $50.000 millones para los comerciantes. Asimismo, sostuvo Fenalco que, a nivel nacional las pérdidas en el comercio ascienden a los $350.000 millones. Además, señalaron que la actividad comercial y gastronómica se redujo aproximadamente en un 40% en todo el país. Y ello sin contar lo...

LA VERDAD SOBRE LOS FALSOS POSITIVOS

Falsos Positivos fueron las bajas de los civiles- no beligerantes- cometidos por algunos miembros del Ejército de Colombia, abusando de la potestad de ejercer, legítimamente, la acción contundente del Estado. Específicamente, estos asesinatos tenían como objetivo aparentar resultados militares-operacionales exitosos contra la banda narco mafiosa Farc- cuando era lo contrario- con el fin de obtener retribuciones de carácter económico, días de descanso, condecoraciones y atractivos reconocimientos. El tema, desde la Responsabilidad Extracontractual del Estado, ha constituido una falla del servicio, pues la fuerza pública en ninguna circunstancia puede atentar contra la vida de personas no beligerantes, ni mucho menos en eventos de inferioridad. El daño antijurídico a los sujetos fue notorio, dado que no tenían el deber jurídico de soportarlo. De allí las condenas resarcitorias en contra del Estado colombiano. Luego, desde la Responsabilidad Política, resulta un despropósito enorme ac...