Ir al contenido principal

LOS POLÍTICOS PODRÍAN DONAR UN PORCENTAJE DE SU SALARIO


Dentro del malsano ejercicio de lo público debería ser un deber moral de los políticos colombianos asignar parte importante de su salario para la elaboración y ejecución de obras sociales, principalmente en la coyuntura del postcovid. Así mediríamos dos aspectos: el primero, la verdadera vocación de servicio y solidaridad con la que debe contar un servidor público, y el segundo, la supuesta transparencia de la que algunos se ufanan. Y es que en un país como el nuestro en el que abundan los politiqueros de profesión, resultaría inaudito que uno de ellos se atreviera a meterse la mano al dril para contribuir con el bienestar social de los colombianos. Empero, observamos paradójicamente como los corruptos se apropian del dinero del erario, bien sea a través de repudiables sobrecostos, jugosas comisiones de la contratación estatal o simples coimas burocráticas.

Traemos esto a colación porque en Colombia los corruptos se roban entre $22 y $24 billones anuales, al mes $1.8 billones y diariamente más de $64 mil millones de pesos. Cifras abruptamente alarmantes. ¿Logran ustedes dimensionar el nivel de descomposición social al que hemos llegado? El problema es que acá se roban el país entero, pero nunca pasa nada.

Como si fuera poco, el flagelo de saquear las arcas del Estado es cada vez mayor, y, la raíz del asunto surge desde las regiones del país. En municipios de quinta y sexta categoría los corruptos hacen de las suyas, atornillando en la administración a sus amigotes para apoderarse del grueso de la contratación pública. Luego, esta penosa dificultad se presenta en territorios a los que nadie llega y la mayoría de colombianos desconoce, pues ello es lo que los convierte en caldo de cultivo para el atraco del erario. Verbigracia, vale la pena mencionar la situación de Barbosa, un municipio ubicado al norte de Antioquia en el que los últimos dos alcaldes (2012-2015 y 2016-2019) fueron capturados por desfalcar el presupuesto del municipio. Un bandido reemplazó al otro. ¡Qué vergüenza!

No siendo menos grave, vale la pena mencionar la degradante realidad que padecen algunos municipios de Córdoba y Sucre, así como muchos de la Guajira en donde se hacen al poder rateros de cuello blanco a fin de alimentar su espurio patrimonio. Y así llevamos más de 60 años.

La pregunta es: ¿Hasta cuándo tendremos que soportar a los rateros de lo público?

Es por lo antecedente que, consideramos obligatorio, oportuno y más que necesario participar a conciencia de las contiendas electorales; con responsabilidad y sentido de pertenencia. El problema es que, muchos que se autodenominan ‘líderes sociales o comunales’, se dejan comprar con cualquier migaja que les ofrecen y, en tanto esto ocurra, todo continuará empeorando.

Las reglas de la experiencia nos han mostrado que quien enajena su conciencia se condena a la hambruna o a la miseria. Vaya error el de algunos cuando deciden vender por tres pesos su sufragio o su liderazgo a un politiquero de turno que les llegará a robar.

Que no les quepa la menor duda: ¡En tanto sigamos así, no habrá cambio porque llegarán los mismos a hacer de las suyas!


Comentarios

Entradas populares de este blog

EL ABUSO DEL ICA

El ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) es una entidad prominente y representativa a nivel nacional, su contribución durante 55 años como institución reguladora del sistema agrario nacional es magistral, constituyéndose tal vez, como una de las entidades más efectivas del Estado Colombiano. No obstante, en la región del oriente antioqueño es todo lo contrario: una institución vagabunda y desvergonzada que no tiene desvelo para obrar oportunamente frente a la actividad económica de los pequeños y medianos floricultores que, utilizan sus cultivos para sus congruas subsistencias. Se ha vuelto común escuchar quejas, inquietudes y alaridos de los floricultores de la región por cuenta del descuido descomunal del ICA. Algunos de sus funcionarios son desatentos a la hora de atender el clamor de los pequeños y medianos productores, como si los mismos fuesen un cero a la izquierda. Desconocen aquellos servidores de la entidad, que son los productores quienes contribuyen para el desarro...

HABLEMOS DE POLÍTICA SOCIAL

La política social tiene dos acepciones: la primera, desde el ámbito académico, que nos sugiere que esta es una disciplina de la ciencia política. La segunda, desde la perspectiva práctica, la cual sugiere que se trata de una intervención política. Conjugando ambos conceptos, es factible colegir que la política social está dedicada a estudiar- desde una perspectiva teórica- e intervenir públicamente, a nivel estatal- desde una perspectiva práctica- en los efectos materiales e inmateriales del desarrollo inequitativo de las sociedades actuales, las cuales son industrializadas y urbanizadas. Luego, para ahondar en el objetivo concreto de esta columna, debemos precisar que, la política social como ciencia normativa y como actividad política- siendo aquella su doble dimensión- presenta una misión fundamental, consistente en atender los tres principales fines de la acción social contemporánea. Estos tres fines son: la justicia material, el bienestar social- formal y el orden social- nor...

¡GRACIAS!

Estuvimos, aproximadamente, cuatro meses distanciados de esta columna, toda vez que el vaivén político nos había impedido continuar con tan adorable menester.   Hoy, transcurridas dos semanas de las elecciones, les contaré brevemente la experiencia: tuve la oportunidad de aspirar a la Asamblea Departamental de Antioquia con el aval de un partido alternativo. Era la primera vez que asumíamos dicho ejercicio político, lo hicimos con coraje, determinación y entusiasmo.  Desarrollamos una campaña limpia, transparente, sencilla y austera. Con pocos recursos, con algunos errores y sin contar con el respaldo de jefes políticos, empresarios y grupos económicos, emprendimos de manera autónoma la lucha que demandaba esta contienda electoral (2019). Recorrimos, en la medida de lo posible, algunos (pocos) sectores del departamento con el fin de llevar a los antioqueños nuestro mensaje: “Hola, me llamo Juan David, soy candidato a la Asamblea, tengo 27 años y te quiero prese...