Ir al contenido principal

MEDELLÍN ES CULTURA CIUDADANA


Medellín, sin lugar a dudas, es epicentro de Civismo y Cultura Ciudadana. El pacifismo, el respeto por la diferencia, el arte y la creatividad fueron protagonistas de la marcha del 21N. Más de 100 mil antioqueños, entre ellos 20 mil medellinenses, salieron a marchar para manifestar su legítimo descontento con el panorama político actual y, para ello, utilizaron didácticas formas de protesta, nunca antes vistas en la ciudad. Ciudadanos disfrazados, obras de teatro, trova y poesía, cuenteros, payasos y mimos se tomaron las calles de la ciudad, desplegando por medio de sus actividades el reflejo claro de que era posible manifestar el descontento con el Gobierno, sin tener que incurrir en las vías de hecho. Lo que merece todo nuestro respeto y admiración. ¡Esa es la actitud!

Ahora bien, el problema de fondo que motivó la marcha nacional, radica en un error garrafal: el presidente Duque no ha logrado comunicar de manera asertiva su causa. Esto quiere decir que, de nada vale querer hacer las cosas bien si no se establece una socialización previa con la ciudadanía. En resumidas cuentas, consideramos que hay que conectar a los ciudadanos con la política, tanto en cantidad como en volumen, para contarles todas las veces que sean posibles y necesarias qué es lo que realmente se quiere hacer, para qué se va a hacer y cómo se va a hacer; y de la misma manera, qué es lo que se está haciendo. Así combatimos la desinformación y la animadversión democrática, pues muchísimos ciudadanos salieron motivados a marchar por razones inocuas, erradas e infundadas. Situación que refleja la carencia de cultura política.   

Luego, creemos que es vital para el Gobierno, convocar una gran mesa de concertación nacional con los líderes de la marcha, para fijar algunos puntos específicos que atiendan el clamor generalizado del conglomerado social. Este es el primer paso para lograr una solución próxima, puesto que no encontramos otra vía efectiva que calme los ánimos. Particularmente, la sensación que nos queda de la marcha, es clara: el Gobierno del presidente Duque tiene que conectarse sí o sí con los ciudadanos. Y así lo consideramos porque parte importante de la ciudadanía no se siente identificada ni representada con el accionar del
Gobierno.

Además de la mesa de concertación nacional, la mejor forma de darle inicio a lo mencionado, es fortaleciendo los canales de comunicación entre el Gobierno Nacional, sectores políticos, sociales, gremiales y la ciudadanía. No me cansaré de insistir: la falta de comunicación y de diálogo con los ciudadanos, actores políticos, y sectores gremiales es lo que ha desencadenado esta crisis nacional.
Presidente Duque: el objetivo prioritario es recuperar la Gobernabilidad, pues están en juego los intereses superiores de la patria. ¡Conéctese con sus compatriotas!

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL NUEVO CÓDIGO DE POLICÍA

Previo a la revisión constitucional, el nuevo código de policía cuenta con múltiples vacíos que resultan preocupantes para todos los involucrados, principalmente para la ciudadanía. La generosa discrecionalidad para las autoridades policivas es amplia y ello se presta para notables arbitrariedades en contra de la población civil. La inexactitud en ciertas normas, y las potestades confusas para los funcionarios son la principal preocupación del pueblo colombiano; en realidad no sabemos si la situación se prestará para mejorar la convivencia pacífica de un país que en los últimos años ha cambiado, o si por el contrario se efectuará un mayor caos por la posible vulneración de los derechos y libertades individuales del conglomerado. Las multas dispuestas por esta normatividad constituyen un potencial rechazo en la sociedad, toda vez que los colombianos consideran las sanciones pecuniarias como un abuso que no tienen por qué soportar. La creencia popular radica en pensar que el nuevo ...

NI PRÓRROGA NI REELECCIÓN PARA ALCALDES Y GOBERNADORES

El voto programático para alcaldes y gobernadores está establecido en Colombia a partir de la Constitución de 1991 por un periodo de cuatro años. Así se estipuló y así debe mantenerse por el bienestar de nuestra democracia. Los electores más que por un nombre, votan por una propuesta determinada, por tanto, no puede ni debe modificársele   a los representantes que estos eligen, el término de gestión para ejecutar un programa de gobierno determinado. Ello además de inconstitucional es arbitrario con los grupos y movimientos alternativos que esperan integrar una contienda para gobernar. Además, para todas las regiones y municipios es positivo que haya constante renovación en sus gobernantes, pues así se satisfacen con mayor probidad las necesidades ciudadanas que surgen en medio de la descentralización administrativa. Es por esto por lo que resulta más que desacertado atornillar en el poder a algún mandatario local o regional. Y así se traduce porque bien sabemos que, la clave...

UN NUEVO GOBIERNO

En tanto algunos continúan manifestando odio y resentimiento haciendo eco de todas las formas de lucha, hay quienes se preocupan por asumir la victoria del nuevo presidente con humildad, convicción y optimismo. Para beneficio de nuestra democracia es necesario rodear al mandatario electo, toda vez que la unidad es un baluarte necesario que logra derrotar la desesperanza que ahonda a infinidad de colombianos. Todos exigimos un cambio donde recuperemos la confianza en las instituciones, en lo público y, sobre todo en nuestros dirigentes. Para obtener dicha finalidad es menester relacionarnos a partir de ahora con el programa de gobierno del presidente electo. Sólo así tendremos elementos de juicio para determinar su gestión administrativa. El cambio comienza desde nosotros con la participación constante sobre aquello que nos concierne: la política. Colombia padece actualmente grandes deficiencias que, necesariamente demandan una efectiva evolución en el retroceso económico, fiscal,...