Ir al contenido principal

LA REFORMA POLÍTICA



Que no nos quepa la menor duda: Colombia requiere de manera urgente una reforma política que combata de tajo la corrupción electoral.  Y así debe surtirse cualquier reforma que vaya a tramitarse en un Estado de Derecho como el nuestro. Sin embargo, luego de conocer el proyecto de acto legislativo No. 9 de 2018 por el cual se pretende adoptar la misma,  encontramos una gran deficiencia que, quieran o no, es adversa al sentido de un sistema democrático libre, participativo y pluralista como el colombiano. 

Se ha dicho que la intención del Gobierno Nacional con el  proyecto en mención es, supuestamente eliminar el voto preferente, llevando a la reducción en los costos en todas las etapas del proceso, donde se promueva el partido o movimiento y no candidatos particulares. Asimismo, pretende el presidente Duque establecer un control sobre las campañas dizque más eficiente y con mayores facilidades para el votante, lo cual, en principio parece positivo, no obstante, diferimos en algún punto. Miremos… 

Encontramos que, en el artículo segundo del acto legislativo, los partidos, movimientos y grupos significativos de ciudadanos podrán participar en procesos de elección, pero únicamente mediante listas únicas y cerradas, lo cual nos parece retardatario porque así se limita, inexorablemente, sin justificación alguna, la posibilidad de competir legítimamente a través del sistema de lista abierta en un sistema democrático. Bien sabemos que, a través de esta vía conocemos con claridad y certeza quienes son los aspirantes que verdaderamente tienen los votos, puesto que gozan de gran liderazgo y popularidad entre la ciudadanía.

Los electores cultos en materia política, generalmente, prefieren otorgar su voto a una persona específica con la que se sientan plenamente representados e identificados, y, seguramente no admitirán el hecho de someterse a votar en bloque por una única lista en la que encuentran múltiples aspirantes que no son de su empatía.

Entonces, ¿Por qué eliminar las listas abiertas si estas son la verdadera representación de la democracia? ¿Por qué tener que condicionar la potestad que la Constitución de 1991 le concedió al ciudadano de poder elegir de manera autónoma a una persona determinada? ¿Por qué obligarlos a votar por un bloque, si en este, como ya lo dijimos, regularmente encuentran sujetos con los que no se sienten representados? ¿Qué garantía tenemos de que no habrá corrupción electoral con la lista cerrada?

Además, la lista cerrada no puede constituirse como una camisa de fuerza  para combatir  la corrupción electoral, ya que para ello existen los procesos de selección de los candidatos al interior de los partidos o movimientos, que se encargan, precisamente, de analizar el perfil y la procedencia de un postulante determinado cuando un partido o movimiento político le otorga el aval para aspirar a algún cargo de elección popular. 

Luego,  si lo que anhelan es evitar la corrupción y la politiquería en las elecciones, para ello, más bien, deberían fortalecer dichos procesos de selección y otorgamiento de aval, evitando la participación electoral con sujetos de dudosa procedencia. De esta manera, cumplirían el cometido de derrotar a la politiquería electoral, sin tener que condicionar la libre y legítima elección de un ciudadano.

En nuestra opinión, consideramos desacertada la medida, toda vez que los colombianos son electores de candidatos particulares no de bloques colectivos, por tanto, dicho artículo debería reconsiderarse, pues va en contravía al derecho constitucional de los colombianos a elegir y ser elegidos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ÉTICA POLÍTICA

Cuando hablamos de ética comprendemos un conjunto de actos, comportamientos y patrones sociales encaminados a la transparencia, honradez y rectitud de todos los ciudadanos, resaltando allí la capacidad de discernimiento (entre lo bueno y lo malo) y su relación con la moral y las buenas costumbres. Y por política podemos asumir varias concepciones, pero la que nos viene al caso es la asignada en la visión Aristotélica: la política es el arte de gobernar los pueblos para preservar el orden, la credibilidad y la estabilidad. Luego, si hacemos una fusión de ambos conceptos podemos observar que la ética política- o ésta dentro de la ética- es tan primordial como urgente, sobre todo para un país como el nuestro, dado que acá parte importante de los políticos obra con observancia de cualquier disciplina, menos de la ética (existen honrosas excepciones). Y es esto lo inquietante porque, quienes asumen cargos públicos de responsabilidad para este país, deben   estar ciento por cient...

EL PARO NACIONAL FUE LA AGENDA DE LOS INÚTILES

El paro en Colombia solo ha arrojado pérdidas. Pérdidas económicas, pérdidas de vidas, pérdidas de empleo, pérdidas en lo institucional, y pérdidas en el tiempo por la inmovilidad. Quienes marcharon el 21 de noviembre tenían derecho a hacerlo, sí, hasta allí fue respetable. Empero, lo que no podían hacer era paralizar un país entero, afectar la economía y el derecho de las mayorías, y bloquear las ciudades con actos de vandalismo salvaje. La realidad es innegable: los efectos económicos del paro fueron perversos. Según estudio realizado por el Diario la República en los días de marchas, la actividad comercial se redujo en un 40% a nivel nacional y solo en Bogotá, Fenalco calculó pérdidas diarias de $50.000 millones para los comerciantes. Asimismo, sostuvo Fenalco que, a nivel nacional las pérdidas en el comercio ascienden a los $350.000 millones. Además, señalaron que la actividad comercial y gastronómica se redujo aproximadamente en un 40% en todo el país. Y ello sin contar lo...

DESACIERTO DE LAS ENCUESTAS

Un mes después de la votación del plebiscito para refrendar los acuerdos de la Habana, hemos observado una serie de cifras y conceptos que mencionan algunos sectores, los cuales, según ellos, fueron influyentes en el fracaso de las encuestas. Dichos factores radican en el triunfalismo del SI, el NO avergonzante, el huracán Mathew, y el voto cristiano, entre otros. Lo cierto es que el resultado ha sido objeto de asombro entre toda la población, ya que, pocas personas esperaban que el NO triunfara sobre el poder estatal, y la maquinaria gubernamental. Sin embargo, esto no fue determinante y la población se manifestó negativamente ante semejante botarate. Los factores supuestamente influyentes para el fracaso no son más que, un acervo de excusas, inventadas por todos los promotores del SI. Para todos es claro que, parte de la población se negó rotundamente a contribuir con una serie de beneficios y concesiones, otorgadas a un grupo criminal, y por tal motivo, triunfó la desaprobaci...