Ir al contenido principal

SANAS COMPETENCIAS



Los seres humanos por cuestiones de condición humana están llamados constantemente a competir. Las competencias son instrumentos necesarios para fijar límites, para resaltar talentos, para descubrir capacidades, pero, sobre todo, para asumir la victoria y la derrota con madurez y mesura.

El hecho de competir en alguna contienda, deporte o actividad supone inexorablemente un enfrentamiento personal entre dos o más voluntades. La idea es que una de aquellas voluntades obtenga la victoria a través del esfuerzo personal. Asimismo, correlativamente, aquel que ha sido derrotado deberá asumir la pérdida con madurez y gallardía para replantear situaciones que le impidieron obtener éxito en la competencia, con miras a mejorar ostensiblemente y lograr hacerse a la victoria en una próxima ocasión. Competir por sí mismo, es un acto legítimo, toda vez que es relevante hacer uso de las capacidades y del talento personal para ejercer medidas en las que las virtudes de algunos superan las deficiencias de otros. Hasta este punto, todo es positivo.

Empero, lo preocupante sobremanera sobresale cuando en medio del apasionamiento social que conlleva una competencia, cualquiera que sea, los contendientes no observan las reglas mínimas para efectuar un sano enfrentamiento puesto que apelan a la trampa, a lo inmoral y a lo indebido. O, en su defecto asumen la posición de los perdedores perversos: denigran, despotrican y hacen eco de malas mañas para contaminar el buen nombre y la honra del semejante que, de manera legítima lo ha vencido.

Es en dicho evento donde competir se convierte en un aspecto negativo de rivalidad en donde ‘todo vale’. Acá, la situación toma un transcurso funesto ya que, a través de ella surgen enemistades, discordias y malas obras contrarias al buen vivir dentro de la sociedad. Por tal razón, es importante comprender que en la vida es legítimo competir y luchar para obtener la victoria, siempre y cuando, estemos enmarcados en la legalidad, en la justicia, en la honestidad y, en la transparencia. Teniendo presente que si ganamos es menester asumir la victoria con tranquilidad y responsabilidad, respetando al rival de turno. Pero, si perdemos, con mayor razón debemos ser conscientes de la victoria sana de nuestro contendiente, asumiendo con decoro y altura la derrota.

Es necesario dejar de lado las malas mañas y los aspectos negativos de odio y envidia que producen segregación en nuestra sociedad. Es importante, también, comprender este mensaje para preservar la unión y la armonía en la comunidad, pues es vital actuar con respeto hacia las reglas, comprendiendo con serenidad la victoria idónea de unos sobre los otros, sin incentivar ambientes perversos. ¡Si así lo aplicamos, seguro, contribuimos al cambio!   

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA VERDAD SOBRE LOS FALSOS POSITIVOS

Falsos Positivos fueron las bajas de los civiles- no beligerantes- cometidos por algunos miembros del Ejército de Colombia, abusando de la potestad de ejercer, legítimamente, la acción contundente del Estado. Específicamente, estos asesinatos tenían como objetivo aparentar resultados militares-operacionales exitosos contra la banda narco mafiosa Farc- cuando era lo contrario- con el fin de obtener retribuciones de carácter económico, días de descanso, condecoraciones y atractivos reconocimientos. El tema, desde la Responsabilidad Extracontractual del Estado, ha constituido una falla del servicio, pues la fuerza pública en ninguna circunstancia puede atentar contra la vida de personas no beligerantes, ni mucho menos en eventos de inferioridad. El daño antijurídico a los sujetos fue notorio, dado que no tenían el deber jurídico de soportarlo. De allí las condenas resarcitorias en contra del Estado colombiano. Luego, desde la Responsabilidad Política, resulta un despropósito enorme ac...

NI PRÓRROGA NI REELECCIÓN PARA ALCALDES Y GOBERNADORES

El voto programático para alcaldes y gobernadores está establecido en Colombia a partir de la Constitución de 1991 por un periodo de cuatro años. Así se estipuló y así debe mantenerse por el bienestar de nuestra democracia. Los electores más que por un nombre, votan por una propuesta determinada, por tanto, no puede ni debe modificársele   a los representantes que estos eligen, el término de gestión para ejecutar un programa de gobierno determinado. Ello además de inconstitucional es arbitrario con los grupos y movimientos alternativos que esperan integrar una contienda para gobernar. Además, para todas las regiones y municipios es positivo que haya constante renovación en sus gobernantes, pues así se satisfacen con mayor probidad las necesidades ciudadanas que surgen en medio de la descentralización administrativa. Es por esto por lo que resulta más que desacertado atornillar en el poder a algún mandatario local o regional. Y así se traduce porque bien sabemos que, la clave...

¡NO HAY SECRETARIO DE SEGURIDAD EN MEDELLÍN!

Valoramos sobremanera el trabajo en materia de seguridad de la fuerza pública y del alcalde, Federico Gutiérrez. Sin lugar a dudas, desde una perspectiva cuantitativa y cualitativa, la mejoría ha sido notoria, aunque todavía falta. Empero, condenamos con ahínco que, desde la salida de Gustavo Villegas no se hubiese nombrado a un secretario de seguridad apto, idóneo y competente, que gozare de conocimiento absoluto sobre el particular. Y así lo consideramos porque, el tema principal del alcalde de Medellín abanderado en campaña (la seguridad) requería en el despacho de un funcionario eficaz, eficiente y efectivo.  ¡No podíamos esperar menos! Esto lo traemos a colación dado que, no deja de preocuparnos una Medellín que desde 2017 carece de un servidor probo para ostentar dicho cargo, pues hasta ahora no hemos visto una sola estrategia dirigida a combatir al crimen organizado que provenga del ingenio o del conocimiento directo del actual secretario de seguridad. Su ineptit...