Ir al contenido principal

¿POR QUÉ ES NECESARIA UNA NUEVA REFORMA TRIBUTARIA?



No hay situación que preocupe más a los colombianos como el anuncio de una nueva reforma tributaria, pues allí generalmente comprendemos un aumento considerable de impuestos que, de alguna u otra forma suponen un riesgo inminente al bienestar de nuestro patrimonio. A los ciudadanos les duele que les toquen sus bolsillos y ello es razonable en un Estado como el nuestro en el que la carencia de oportunidades y el desempleo abundan de manera desconsiderada. No obstante, cada reforma tiene su sentido y razón de ser y las mismas no surgen por capricho propio de los gobiernos, sino por las realidades coyunturales en materia fiscal y económica.

Gracias a nuestra realidad, consideramos que una nueva reforma tributaria es un menester patriótico puesto que el estricto inventario que ha recibido el nuevo gobierno del anterior es, sinceramente, nefando. Únicamente por mencionar algunas cifras resulta indispensable recordar que, el gobierno del presidente Duque heredó un país en el que despilfarraron la bonanza petrolera del año 2011, lo cual afectó considerablemente nuestra economía por ser dependiente del petróleo, además, con un endeudamiento exorbitante equivalente a 125.000 mil millones de dólares de deuda externa. Sumado a ello con 9.3 billones de pesos comprometidos en vigencias futuras y obras inconclusas o mal elaboradas. Para acabar de ajustar, con un PIB per cápita que cayó en un 23% según las cifras recientes del Banco Mundial. La deuda publica del gobierno central es superior a 440 billones de pesos, lo que equivale a más del 45% del PIB. En tanto en el año 2010 el crecimiento del PIB per cápita fue de 2.83% anual, en el 2017 fue de 0.91%. ¡Un retroceso enorme!

Adicionalmente, el país padeció una caída en la tasa de crecimiento equivalente al 1.3 puntos porcentuales por año en los últimos años, lo cual implica una pérdida entre 300 y 540 billones de pesos al año en generación de riqueza para la población. Por otra parte, el Marco Fiscal de Mediano Plazo del 2012 efectúo una proyección en la tasa de crecimiento a largo plazo de 4.8%, sin embargo, recientemente ubicó dicha tasa en el 3.5%. Tampoco podemos pasar por alto que, la economía del país desde el 2010 hasta el 2018 creció apenas un 1.8%, ni siquiera 2.0%, y, en el año 2017 aproximadamente 400 mil personas no salieron de la pobreza. Cifras sumamente alarmantes para cualquier gobierno. A lo anterior también hay que sumarle el dinero incalculable que el gobierno pasado repartió en cupos indicativos a los congresistas, así como los denominados contratos con un único proponente a contratistas adeptos a la administración. Ello, sin duda, contribuyó para padecer el presente hueco fiscal que debemos sanear para reactivar nuestra economía.

Ahora bien, el plan del nuevo gobierno con la posible reforma consiste en imponer una medida necesaria en la que el 85% de los recursos en la tributación de renta sean aportados por personas naturales y el 15% restante por las grandes, medianas y pequeñas empresas, consolidando una regla fiscal inamovible en la que no se cambiarán las cifras de las metas fiscales. La idea es implementar unas condiciones y políticas públicas de tal manera que las metas se cumplan y se reflejen en las prioridades del gobierno equivalentes al crecimiento a largo plazo.

Para alcanzar dicho fin el gobierno pretenderá rebajar la tasa impositiva a empresas del 50% hasta un 28%. De esta manera, incentivamos el emprendimiento, la creación de empleo y la riqueza. Asimismo, se ha analizado la situación fiscal de tal manera que, dicha reforma significaría un recaudo anual de 3 billones de pesos con los que se financiarían las obras de desarrollo que, el nuevo gobierno pretende ejecutar sin incurrir en más endeudamientos. 

Tomando esta medida, saneamos las finanzas públicas y contribuimos para llenar el vacío fiscal que nos impide progresar. En principio, en los países más desarrollados, las empresas pagan menos impuestos para que puedan catapultarse como generadoras directas de riqueza, productividad y empleo, pues no hay política más progresista que aquella. Por ello, acá en Colombia debemos hacer lo mismo, ya que solo así mejoraremos en un corto y mediano plazo nuestra deficiencia fiscal y financiera. A todos, en nuestra calidad de personas naturales, nos duele sobremanera pagar un poco más de impuestos, pero debemos comprender que ante dicha situación prevalecen los menesteres de la patria y el bienestar general. No veamos de manera pesimista una nueva reforma, más bien comprendamos que la misma es vital para crecer como conglomerado social. 

¡Si queremos convertirnos en un Estado próspero en materia económica, hagamos el esfuerzo comprendiendo que con una nueva reforma construimos futuro y equidad!

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA VERDAD SOBRE LOS FALSOS POSITIVOS

Falsos Positivos fueron las bajas de los civiles- no beligerantes- cometidos por algunos miembros del Ejército de Colombia, abusando de la potestad de ejercer, legítimamente, la acción contundente del Estado. Específicamente, estos asesinatos tenían como objetivo aparentar resultados militares-operacionales exitosos contra la banda narco mafiosa Farc- cuando era lo contrario- con el fin de obtener retribuciones de carácter económico, días de descanso, condecoraciones y atractivos reconocimientos. El tema, desde la Responsabilidad Extracontractual del Estado, ha constituido una falla del servicio, pues la fuerza pública en ninguna circunstancia puede atentar contra la vida de personas no beligerantes, ni mucho menos en eventos de inferioridad. El daño antijurídico a los sujetos fue notorio, dado que no tenían el deber jurídico de soportarlo. De allí las condenas resarcitorias en contra del Estado colombiano. Luego, desde la Responsabilidad Política, resulta un despropósito enorme ac...

NI PRÓRROGA NI REELECCIÓN PARA ALCALDES Y GOBERNADORES

El voto programático para alcaldes y gobernadores está establecido en Colombia a partir de la Constitución de 1991 por un periodo de cuatro años. Así se estipuló y así debe mantenerse por el bienestar de nuestra democracia. Los electores más que por un nombre, votan por una propuesta determinada, por tanto, no puede ni debe modificársele   a los representantes que estos eligen, el término de gestión para ejecutar un programa de gobierno determinado. Ello además de inconstitucional es arbitrario con los grupos y movimientos alternativos que esperan integrar una contienda para gobernar. Además, para todas las regiones y municipios es positivo que haya constante renovación en sus gobernantes, pues así se satisfacen con mayor probidad las necesidades ciudadanas que surgen en medio de la descentralización administrativa. Es por esto por lo que resulta más que desacertado atornillar en el poder a algún mandatario local o regional. Y así se traduce porque bien sabemos que, la clave...

¡NO HAY SECRETARIO DE SEGURIDAD EN MEDELLÍN!

Valoramos sobremanera el trabajo en materia de seguridad de la fuerza pública y del alcalde, Federico Gutiérrez. Sin lugar a dudas, desde una perspectiva cuantitativa y cualitativa, la mejoría ha sido notoria, aunque todavía falta. Empero, condenamos con ahínco que, desde la salida de Gustavo Villegas no se hubiese nombrado a un secretario de seguridad apto, idóneo y competente, que gozare de conocimiento absoluto sobre el particular. Y así lo consideramos porque, el tema principal del alcalde de Medellín abanderado en campaña (la seguridad) requería en el despacho de un funcionario eficaz, eficiente y efectivo.  ¡No podíamos esperar menos! Esto lo traemos a colación dado que, no deja de preocuparnos una Medellín que desde 2017 carece de un servidor probo para ostentar dicho cargo, pues hasta ahora no hemos visto una sola estrategia dirigida a combatir al crimen organizado que provenga del ingenio o del conocimiento directo del actual secretario de seguridad. Su ineptit...