Ir al contenido principal

EL DESMÁN TRIBUTARIO


La actual reforma tributaria es un desmán ejecutado por el Gobierno Nacional ostentando su poder político y económico, en contra de todos los colombianos, causándoles un grave daño y/o perjuicio irremediable en el patrimonio. Lo que lo convertiría en el principal y directo responsable del detrimento que sufran los contribuyentes, con complicidad de los partidos políticos que apoyaron la reforma organizada recientemente.

Si se pretende implementar una adecuada reforma tributaria, el Gobierno debe desarrollar una política de planeación estratégica que supere los sesenta años. Esto con el fin de evitar que el erario se pierda por la corruptela y el derroche de recursos. Dicha planeación debe priorizar con los derechos sociales  (salud, educación, vivienda, desarrollo agrario, infraestructura, y agua potable) los cuales son premisa fundamental en un Estado Social y Democrático de Derecho.  Lo anterior con el fin de replantear un buen presente y un mejor futuro.

La Administración Nacional encabezada por el presidente Santos debe atender de manera incluyente la planificación y organización de la acción estatal, teniendo en cuenta el bienestar de toda la población. Por tal razón, no debe pretender cobrar más impuestos, pues esto genera una grave lesión en cualquier sector económico de la Nación.

Gravar con más tributos a empresas que escasamente cuentan con un buen funcionamiento, así como a la construcción de vivienda social, y en general a la clase media-baja, es un total despropósito que busca transferir el costo del derroche gubernamental al pueblo que diariamente se esfuerza para mejorar sus condiciones sociales y económicas. 

Pensar en un IVA del 19% es algo desproporcionado. Es el mayor desmán económico del Siglo XXI. Lo anterior demuestra que el Gobierno es desmesurado e insensato. Lo que convierte a este país en un paraíso inviable; inviable por la desconfianza inversionista, escases de oportunidades y exclusión social. La confianza inversionista- nacional y extranjera- será la principal afectada porque no es rentable que una empresa en Colombia pague más del 70% de su utilidad, es algo totalmente dañino para cualquier grupo económico. Las empresas cerrarán en la medida que no estarán dispuestas a soportar la carga impuesta por el Estado con nuevos tributos. Directamente desaparecerán la inversión y el empleo.

Es menester afirmar que actualmente los recursos que se capten servirán de poco o nada, y no porque con los mismos se afecte directamente al pueblo colombiano, sino porque el Gobierno actual no ha desarrollado una sólida política de planeación estratégica. La improvisación en esta materia tiene pésimos resultados, que se traducen en un adjetivo: ¡Pobreza!

Mientras no haya claridad en la elaboración de la estrategia económica todo será en vano, y de nada servirá captar infinidad de tributos. Por el contrario, se afectará notablemente a la gente de bien, sin causa y razón. Lo preocupante realmente es que la nación pagará  con su bolsillo el costo de la mala administración.

Si analizamos nuestra realidad en unas medianas, pero rigurosas cifras, debemos decir que Colombia se gasta anualmente 50 billones, sólo en pago de intereses y sostenimiento de la exorbitante deuda externa. De allí 40 billones se los embolsilla la corrupción, y 100 billones se pierden debido a la evasión y contrabando de productos de alto consumo, para una cifra total de 190 billones de pesos. 

Observamos semejante adefesio económico en el que todos son responsables, menos la población. Así las cosas, es evidente el grave detrimento patrimonial que se puede presentar si el Gobierno no adopta ni organiza una adecuada política de planeación social y económica. En vez de transferirle la factura de cobro a la población, debería preocuparse por diseñar una política anti-corrupción seria y efectiva que castigue a los bandidos de cuello blanco que se roban el dinero y los recursos públicos. 

De esta manera es posible presenciar un desarrollo económico nacional nunca antes visto que puede ser incluyente en todos sus aspectos.

¡Ya es hora de replantear la dirección económica que se le ha dado a Colombia!

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL ABUSO DEL ICA

El ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) es una entidad prominente y representativa a nivel nacional, su contribución durante 55 años como institución reguladora del sistema agrario nacional es magistral, constituyéndose tal vez, como una de las entidades más efectivas del Estado Colombiano. No obstante, en la región del oriente antioqueño es todo lo contrario: una institución vagabunda y desvergonzada que no tiene desvelo para obrar oportunamente frente a la actividad económica de los pequeños y medianos floricultores que, utilizan sus cultivos para sus congruas subsistencias. Se ha vuelto común escuchar quejas, inquietudes y alaridos de los floricultores de la región por cuenta del descuido descomunal del ICA. Algunos de sus funcionarios son desatentos a la hora de atender el clamor de los pequeños y medianos productores, como si los mismos fuesen un cero a la izquierda. Desconocen aquellos servidores de la entidad, que son los productores quienes contribuyen para el desarro...

¡GRACIAS!

Estuvimos, aproximadamente, cuatro meses distanciados de esta columna, toda vez que el vaivén político nos había impedido continuar con tan adorable menester.   Hoy, transcurridas dos semanas de las elecciones, les contaré brevemente la experiencia: tuve la oportunidad de aspirar a la Asamblea Departamental de Antioquia con el aval de un partido alternativo. Era la primera vez que asumíamos dicho ejercicio político, lo hicimos con coraje, determinación y entusiasmo.  Desarrollamos una campaña limpia, transparente, sencilla y austera. Con pocos recursos, con algunos errores y sin contar con el respaldo de jefes políticos, empresarios y grupos económicos, emprendimos de manera autónoma la lucha que demandaba esta contienda electoral (2019). Recorrimos, en la medida de lo posible, algunos (pocos) sectores del departamento con el fin de llevar a los antioqueños nuestro mensaje: “Hola, me llamo Juan David, soy candidato a la Asamblea, tengo 27 años y te quiero prese...

HABLEMOS DE POLÍTICA SOCIAL

La política social tiene dos acepciones: la primera, desde el ámbito académico, que nos sugiere que esta es una disciplina de la ciencia política. La segunda, desde la perspectiva práctica, la cual sugiere que se trata de una intervención política. Conjugando ambos conceptos, es factible colegir que la política social está dedicada a estudiar- desde una perspectiva teórica- e intervenir públicamente, a nivel estatal- desde una perspectiva práctica- en los efectos materiales e inmateriales del desarrollo inequitativo de las sociedades actuales, las cuales son industrializadas y urbanizadas. Luego, para ahondar en el objetivo concreto de esta columna, debemos precisar que, la política social como ciencia normativa y como actividad política- siendo aquella su doble dimensión- presenta una misión fundamental, consistente en atender los tres principales fines de la acción social contemporánea. Estos tres fines son: la justicia material, el bienestar social- formal y el orden social- nor...